El aborto es todo un caso



Cada persona es libre de elegir que hace o deshace con su cuerpo. Esperar un hijo no deseado no es problema de la religión católica o los padres de los progenitores del gestante. Que otro ser humano llegé a este mundo no es precisamente alegría común si no que implica pensar en las consecuencias de la presencia de un nuevo ser dentro de la sociedad y de como esta podrá desarrollarlo o corromperlo durante el desarrollo de su vida. Además la iglesia no lo mantendrá economicamente ni tampoco será responsable de los actos de este humano no deseado en este mundo por uno de sus progenitores. Creo yo que el aborto debe de darse siempre y cuando, la concepción de este niño haya sido producto de una violación o de mujeres menores de edad que aún no tienen la madura decisión de tener un hijo. Si se quiere lograr una libertad siquiera mínima en el mundo entonces se debe empezar por la toma propia de decisiones sin que nadie interfiera; de esta manera todos aprenderemos a respetarnos los unos a los otros.

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